jueves, 14 de diciembre de 2017

Una belleza diferente

Sara Gabriela Reyes Pacheco es una chica delgada de 14 años mide 1,53. Es  amable y amistosa, aunque algunas personas dicen que a primera impresión se muestra antisocial. Ella sería como cualquier otra chica si no fuera por una sola cosa: los problemas de salud con los que ha sobrellevado su vida.

Sara nació el 30 de diciembre del 2002. Cuando su madre supo que la iba a tener estaba muy entusiasmada, aunque unos meses después le dijeron que la niña tendría algunas complicaciones. El día de su nacimiento se dieron cuenta de que tenía un soplo en el corazón  y situs inversus total (órganos  al lado inverso). Luego de un tiempo de haber nacido, sus padres se dieron cuenta de que su rostro empezaba a transformarse, no era normal al lado derecho,  así que fueron al hospital y le dijeron que tenía una parálisis facial. ¿Qué futuro podría tener una persona que ha tenido tantos problemas en su en sus primeros años de vida?

Desde su nacimiento le practicaron muchos exámenes para descifrar por qué todas estas enfermedades habían llegado a ella en conjunto, ya que su madre no había tenido ninguna complicación ni en el embarazo ni en el parto. Sus siguientes 6 años se la pasaba constantemente en el hospital, por esta razón le iba demasiado mal en la escuela,  además sus compañeros y algunos maestros la trataban muy mal y no la comprendían.

En segundo de primaria conoció a su mejor amiga, amistad que todavía perdura. En tercero, por su condición de salud Sara se fue de la escuela Magdalena Ortega, una de las escuelas ubicadas en Bugalagrande. Se trasladó para la institución Diego Rengifo Salazar donde cursa ahora sexto de secundaria. Allí ocurrieron los mismos problemas que en la escuela anterior.

Cuando Sara cumplió 12 años su vida volvía a cuestionar su existencia. Le practicaron 4 cateterismos. Un cateterismo es una operación consistente en introducir un catéter o tubo flexible de goma o metal, en un conducto o cavidad con finalidad quirúrgica o terapéutica. Aunque parezca sorprendente, a estas intervenciones médicas  ya se iba acostumbrando Sara.

Después de un tiempo las personas que la rodeaban empezaron a aceptar las diferencias que había entre ella y ellos. Así que ahora tiene muchos amigos,   aparte de eso aprendió a aceptarse a ella misma y a verse con una belleza diferente e inigualable y a darse gusto a ella misma y no complacer los gustos o peticiones de las personas que la rodean. Además hoy día disfruta lo más que puede con su madre, es feliz y aprovecha su vida sin ningún problema.

Por Nicole Gabriela Aristizabal, grado 8°




EL PASADO NO PERDONA


Fidel Antonio Quintero, es un hombre de 62 años, que siempre ha tenido una lucha contra su destino. Vive en Bugalagrande Valle, en el barrio Cañaveral; vive con su esposa, su hijo y una hijastra.

Cuando tenía tres años murió su padre, esta muerte fue causada por un espíritu, a pesar de esto nuca sintió miedo. A los 5 años empezó a trabajar para mantener a su familia, como cogiendo cogollo y hasta comiéndolo. Aguantaba mucha hambre.

Al  pasar el tiempo siempre sospecho que tuviera un espíritu dentro de él, por eso  pensaba que todo lo que pasaba era culpa de él, en especial la ruina económica, eso desencadenó una rabia profunda hacia las otras personas.  

Siempre soñó con ser un gran doctor, pero nunca logró nada  porque de niño nunca se propuso a lograrlo. El pasado lo persigue...

(Continuará)


Por: Stefanía Moreno, grado 8°


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